
Scroll down for recipe in English
Como ya os he comentado en
otras ocasiones siempre intento que en casa se coman legumbres al menos una vez
a la semana, en verano me centro más en ponerlas en ensaladas y en invierno en
los potajes de toda la vida. A lo largo
de estos años he ido compartiendo con vosotros recetas clásicas como los garbanzos con pringá de mi madre
(receta aquí)
que están de toma pan y moja:

O el cocido burgalés que hace mi suegra
que es bastante más potente todavía pues lleva hasta morcilla de arroz de Burgo
(receta aquí):

Pero de un tiempo a esta parte
estamos cuidando bastante más la dieta y controlando el nivel de calorías por
lo que ponemos con más frecuencia este potaje mucho más ligerito sin añadido
ninguno de grasa animal, aunque os aseguro que queda bastante sabroso gracias
al sabor que aportan todas las verduras al caldo y el pequeño refrito de ajo
con pimentón que se le agrega al final una vez cocinados.
























